Camila y Lucas son una pareja que se casarán a principios del 2015 y quisieron tener un primer contacto con su fotógrafo, coger confianza con la cámara y romper el hielo antes de la boda. Por eso decidieron hacer una sesión de fotos y la ciudad de París y todo su romanticismo serían los perfectos testigos.
Camila quería lucir el vestido de novia de su madre, aunque no fuera en la ceremonia, por eso decidió que lo usaría en su sesión preboda, que acabó convertida por arte de magia en una sesión postboda. Añadió una corona de flores, que puso el broche de oro a su look de novia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fanáticos de los macarons, los dulces franceses más famosos hoy en día, se vistieron de gala y salieron a disfrutar de su amor y los macarons por las románticas calles de París. En una ciudad en la que llueve tanto complementos como el paraguas y las botas de agua juegan un papel divertido y original en este preboda tan especial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Al caer la tarde y ya cerca de la Torre Eiffel, decidieron parar el tráfico y hacer unas espectaculares fotos cuando caía el sol. El resultado nos deja sin palabras, ¿verdad? Un pre-postboda en la ciudad más romántica del mundo, sin duda es una experiencia muy original difícil de olvidar.