*Artículo cedido por Bodas.net

 

Claudia y Sergio se casaron en mayo del 2012 y hoy, casi dos años después, aún recuerdan el día de su matrimonio como el sueño más hermosos hecho realidad.

Claudia es ingeniera agrónoma y le encanta el patchwork. Desde el principio se planteó un matrimonio con muchos elementos en tela y con plantas que reflejasen la profesión de Claudia. Para los colores, sus favoritos: el azul y el verde.

Se dio la bienvenida a los invitados con unas letras acochadas en diferentes estampados en las que se leía "hoy vamos de boda". Se señalizó la ceremonia y el baile con unos carteles con la tipografía de la invitación en color verde. Para la ceremonia se colocaron balas de paja cubiertas por una tela en crudo y se decoró el altar con un bodegón de libros antiguos (también en los tonos del matrimonio), flores violetas y unos pájaros de hierro forjado, quedó muy romántico.

 

 

 

 

 

 

 

 

En honor a que Claudia es ingeniera agrónoma, en el seating plan se hizo de alveolos de lechugas de dos tipos y se decoró con elementos de jardinería como macetas, una regadora, una pala ... También se dejó algunos sobres de semillas de los años 20 auténticos, y se plantó en tierra unos cartelitos con las mesas y donde se sentaba cada uno.

 

 

 


 

Se escogieron muchas telas románticas para la boda, se bordaron los meseros con números excepto en la mesa de los novios; la mesa de Claudia y Sergio se llamó "calabaza's social club", un guiño a los amigos de ambos pues así se llaman como grupo. Para completar la decoración de las mesas se utilizaron jarrones antiguos de cristal verde, flores en amarillo y verbena blanca en un macetero hecho en tela. Y si algo causó sensación en la recepción de matrimonio, fueron los cojines que diferenciaban las sillas de los novios y en los que podía leerse: el marido de Claudia y la mujer de Sergio.

 

 

 

 

 

El menú estaba escrito en una gran pizarra para que todos los invitados pudieran saber fácilmente lo que iban a comer.

 

 

Para la mesa de firmas bobina de madera y trozos de tela en varios colores en los que los invitados podían firmar con la idea de convertirlos después en una colcha de patchwork.

 

 

 

 

 

El baño de las chicas estaba señalizado con un espejo que decía "espejito espejito, quien es la más guapa" y el de los chicos con la portada de uno de los libros favoritos de Sergio, Elige tu propia aventura. Y no podían faltar unas cestas de cortesía con cualquier cosa que pudiera necesitarse (curitas, chicles ...)

 

Para la hora del baile se preparó una mesa dulce con sus golosinas favoritas y con una tela azul a rayas como fondo se montó el photobooth en el que las pesas hinchables, los guantes de boxeo y otros accesorios deportivos hicieron que el novio, gran amante de los deportes, y el resto de invitados pasaran una gran rato.