No solo se casaron en un hermoso paraíso en las afueras de Barcelona, Esther y Ramón, decidieron colocarle su marca personal a cada detalle que implicó la decoración de su matrimonio. Desde la mesa de firmas hasta el bastidor para sus aros, esta original pareja cautivó a sus invitados de principio a fin durante la celebración del día más importante de sus vidas.

La novia evidenció su refinado gusto con la elección de su vestido modelo maya personalizado de Rosa Clarà, acompañado por un increíble par de zapatos rojos de Jimmy Choo. Su cabello largo llevó un recogido bajo y sencillo, realzado por una preciosa tiara de pedrería Swarovski. El color de contraste escogido para el bouquet fue cereza y frambuesa.

Ramón no quedó opacado -de ningún modo- con ese corbatín de lazo, tirantes y prendedor, todos en rojo. En perfecta armonía con Esther y el maravilloso contexto donde se casaron, una encantadora campiña.

Al estilo de la abuela

Cambiaron la clásica almohadilla o canastilla para aros de matrimonio por un hermoso bastidor, ‘como el que usaban nuestras abuelas para bordar’. Dejaron inscritos, con hilos, sus nombres sobre un delicado pasador que sujetó sus alianzas. Preciado detalle que los recién casados conservan hasta hoy.

Adiós arroz

Reemplazaron la lluvia de arroz por burbujas. Personalizaron cada frasco de jabón con un adhesivo que llevaba sus nombres, otro recuerdo para llevar a casa.

A echarse aire

Dispusieron unos ‘monos’ abanicos que sus invitados adoraron. ¡Perfecto para un matrimonio en pleno verano! Utilizaron plantillas de cartón que forraron con papel scrap y bajalenguas como agarradores. Imprimieron la letra “All You Need is Love” de los Beatles, que todos corearon al cierre de la ceremonia.

Señalética

Los pizarrines se robaron las miradas. Un detalle que no demandó gran presupuesto: Madera/triplay cortada a medida, una base imprimante y luego pintura del color. Los rotuladores de tinta líquida se aprecian mejor que la tiza para los mensajes que desees colocarles. Usa plantillas tipográficas o escribe directamente si tienes buena letra. ¡Lucen divinos!

Plan de sitios

La escalera triángulo llena de plantas aromáticas fue la protagonista del banquete y perfecto plan de sitios. Los cartelitos de papel kraft que colgaban de ella, contenían el sello personal de los novios y la distribución de mesas.

Mesas

Trozos de tronco y delicados frascos de vidrio decorados de todo tamaño -con y sin florecillas- dieron el toque sutil y romántico. Todo dispuesto por un largo camino de mesa en lino natural. ¡Infaltable las velas!

Números y marca puestos

Utilizaron pequeños bastidores para numerar sus mesas, ¡bordados a mano! Para indicar a cada invitado su puesto en la mesa, reciclaron unos corchos de sus vinos favoritos, una idea sencilla que dió un gran resultado.

Mesas de niños

Pensando en los más pequeños, dispusieron una divertida y gran mesa llena de pompones de lana, colores y libros de dibujo y pintura.

Mesa de firmas

La pareja colocó un cordel con fotografías de sus invitados, invitándolos a buscarse y escribir una dedicatoria al reverso. También pusieron a disposición adhesivos de colores, clips, rotuladores y sellos para hacerlo divertido.

Para el recuerdo

Hicieron ‘extraordinario lo ordinario’. Una bolsita salvadora de matrimonios en papel kraft con el sello personal de los novios. Llevaba dentro una foto polaroid de su pre boda, caramelos, galletitas handmade e ibuprofenos. ¡Genial idea!

¿Cuál te animarías a hacer? Lugar de la celebración: La Garriga de Castelladral  Fotrografía: Norma Grau