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Matrimonio

30 poemas de amor cortos para dedicar: ¡el amor en pocas palabras!

Los poemas más bonitos de amor con el número justo de palabras, todos en un solo lugar. ¡Enamora a tu persona favorita con una de estas pequeñas joyas!

Kim Fotografía

La poesía romántica reúne en sus párrafos, versos y estrofas, el mensaje preciso para expresar el amor verdadero. Tanto si buscas qué decirle a tu enamorado en su aniversario, como si quieres sorprender a tu pareja con mensajes lindos de buenos días, amor, o si solo quieres hallar versos para enamorar y conquistar, estos son los 30 poemas de amor cortos perfectos para dedicar a la persona que ilumina tu vida con su presencia. Ilumina tú también la suya con estos poemas para enamorar, llenos de frases bonitas de amor para compartir con el amor de tu vida. ¡Que cada poema sea la inspiración de nuevas y mejores formas de descubrirse!

Los poemas perfectos para dedicar a tu novio o novia

Cualquier día es la mejor ocasión para dedicar un poema corto de amor a tu novio o para derretir el corazón de tu novia con los versos más románticos. Si realmente quieres fortalecer tu relación de pareja, haz que un día normal se convierta en extraordinario enviándole mensajes de amor que le lleguen al corazón y que hagan mágico cada momento. El efecto de estos poemas será tal, que en poco tiempo necesitarás estas frases para anunciar su compromiso. Que con un poema de amor tras otro, ¡sus sentimientos no dejen de crecer!

1. Hallan en el amor la causa de todos sus bienes, de Francisco de Quevedo

Después que te conocí,
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
Abril para tener rosas.
Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras.
Bien puede buscar la noche
Quien sus Estrellas conozca,
Que para mi Astrología
Ya son oscuras y pocas.
Gaste el Oriente sus minas
Con quien avaro las rompa,
Que yo enriquezco la vista
Con más oro a menos costa.

2. Amor, de Salvador Novo

Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.
Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.
Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.

Novios enamorados y sonriendo

3. Madrigal, de Amado Nervo

Por tus ojos verdes yo me perdería,
sirena de aquellas que Ulises, sagaz,
amaba y temía.
Por tus ojos verdes yo me perdería.

Por tus ojos verdes en lo que, fugaz,
brillar suele, a veces, la melancolía;
por tus ojos verdes tan llenos de paz,
misteriosos como la esperanza mía;
por tus ojos verdes, conjuro eficaz,
yo me salvaría.

4. Si me quieres, quiéreme entera, de Dulce María Loynaz

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!

5. Dame la mano, de Gabriela Mistral

Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más...
El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.
Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza.

6. Ofrenda, de Rainer Maria Rilke

¡Oh, cómo florece mi cuerpo, desde cada vena,
con más aroma, desde que te reconozco!
Mira, ando más esbelto y más derecho,
y tú tan sólo esperas… ¿pero quién eres tú?

Mira; yo siento cómo distancio,
cómo pierdo lo antiguo, hoja tras hoja.
Sólo tu sonrisa permanece como muchas estrellas
sobre ti, y pronto también sobre mí.

A todo aquello que a través de mi infancia
sin nombre aún refulge, como el agua,
le voy a dar tu nombre en el altar
que está encendido de tu pelo
y rodeado, leve, con tus pechos.

7. Si el hombre pudiera decir lo que ama, de Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

8. El mar y tú, de Julia de Burgos

La carrera del mar sobre mi puerta
es sensación azul entre mis dedos,
y tu salto impetuoso por mi espíritu
es no menos azul, me nace eterno.
Todo el color de aurora despertada
el mar y tú lo nadan a mi encuentro,
y en locura de amarme hasta el naufragio
van rompiendo los puertos y los remos.
¡Si tuviera yo un barco de gaviotas,
para sólo un instante detenerlos,
y gritarle mi voz a que se batan
en un sencillo duelo de misterio!
Que uno en el otro encuentren su voz propia,
que entrelacen sus sueños en el viento,
que se ciñan estrellas en los ojos
para que den, unidos, sus destellos.

9. Siempre, de Maruja Vieira

Siempre regresas.
Para ti no hay tiempo
ni tiene oscuros límites la tierra.
Siempre vuelves.
Y siempre estoy aquí, esperando tus manos,
llenándome de sueños como de lluvia un árbol.
No hay nada diferente.
Todo es igual y puro cuando vuelves.
No han pasado los días ni he sufrido.
Estoy sola, con el corazón limpio como una fuente nueva.
Tengo otra vez palabras y caminos y contigo regresan la brisa y las estrellas.
Regresan las campanas y los pájaros,
me devuelves la música, el murmullo
de los ríos lejanos,
la claridad del monte,
la perfecta verdad de que te amo.

10. Quiero ser todo en el amor, de Claribel Alegría

Quiero ser todo en el amor
el amante
la amada
el vértigo
la brisa
el agua que refleja
y esa nube blanca
vaporosa
indecisa
que nos cubre un instante.

Pareja de novios enamorada sonriendo

Poesía romántica para enamorar (aún más) a tu amada esposa o esposo

Así como hay poesía de amor bonita para novios, también hay poemas para esposos enamorados. Convierte estos poemas de amor en la dedicatoria de un libro, una carta de amor o en un mensaje romántico que acompañe un buen vino, unas lindas flores o unos besos y abrazos inolvidables. Estos son los mejores poemas cortos de amor para tu esposo o versos para tu amada esposa ideales para la celebración de su primer aniversario de casados, pero, sobre todo, para recordarse mutuamente que no hay nadie más especial en sus vidas y que si tuvieran que volver a elegirse, ¡lo harían una y mil veces!

11. Fecunda Compañera, de Carlos Castro Saavedra

En el espejo de tu cuerpo, esposa,
recogiste mi rostro, tan fielmente,
que la línea más honda de mi frente
quedó presa en tu sangre temblorosa.

Me copiaste, mujer, mujer hermosa,
en tu río de amor, en tu corriente,
y devolviste generosamente
mi cara de montaña silenciosa.

El hijo es tierra de mi propia tierra,
resplandor de mis ojos y mi guerra,
poderosa presencia de mí mismo.

Gracias a ti, fecunda compañera,
fui como una semilla en tu pradera
y retorné más joven de tu abismo.

12. Amor eterno, de Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la Tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

13. Amo, amas, de Rubén Dario

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.
Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

14. Contigo, de Luis Cernuda

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

Pareja enamorada con el cielo azul de fondo

15. Un amor más allá del amor, de Roberto Juarroz

Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.

16. Amor, de Manuel Altolaguirre

Mi forma inerte grande como un mundo
no tiene noche alrededor ni día
pero tiniebla y claridad por dentro
hacen que yo, que tú, vivamos.
Mares y cielos de mi sangre tuya
navegamos los dos. No me despiertes.
No te despiertes, no, sueña la vida.
Yo también pienso en mí cuando te sueño
y robo al tiempo todas mis edades
para poblar mis íntimas moradas
y acompañarte siempre, siempre, siempre.

17. Tu Carne, de Salvador Rueda

Está tu carne de ágata y de rosa
donde el sol con la nieve se combina
dotada de una luz casi divina,
casi extrahumana y casi milagrosa.

Tiene ideal traslucidez preciosa
que cual racimo de oro te ilumina,
y en tu cutis de leche se adivina
sangre de fresas pura y ruborosa.

Tu seno en flor de redondez de astro,
es una clara piedra de alabastro
que deja ver transparentarse el día.

Como a santo cristal sin mancha alguna
a él asomé para mirar la luna,
e igual que tras de un ámbar la veía.

18. Amor, de Claribel Alegría

Todos los que amo
están en ti
y tú
en todo lo que amo.

19. Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan, de Miguel de Unamuno

En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.

20. Soneto del amor elemental, de Carlos Castro Saavedra

Te quiero así, mujer: sencillamente,
como quiere el pastor a sus ovejas,
el caminante a las encinas viejas
y el río matinal a su corriente.

Te amo como las casas a la gente
y como la colmena a las abejas,
y los ojos dormidos a las cejas
que vuelan en el cielo de la frente.

Voy a tu corazón como las olas
a los buques cargados de amapolas
y de maderas claras y sencillas.

Doy con tu beso al fin, con tu ternura,
como el río con toda la llanura
y la sed con el agua sin orillas.

Novia abraza a su novio y lo mira enamorada

Poemas cortos ideales para el amor de tu vida

¿Crees que no hay en el mundo otra persona como él o ella? Hazle saber que es una ser importante para ti dedicándole uno de estos poemas de amor cortos para enamorar a un hombre, y conquistar el corazón de una mujer. No hay forma de resistirse a los poemas que dicen que encontraste al amor de tu vida y que no quieres hacer más que pasar el resto de tu existencia con él o ella. Acompáñalo de una de las canciones de amor románticas para dedicar a tu pareja y prepárate para vivir ¡una historia de amor de película!

21. Madrigal, de Manuel del Palacio

Me miraste, alma mía,
Y fue tal mi alegría
Y es mi pasión tan loca,
Que sentir me parece todavía
El beso de tus ojos en mi boca.

22. Amor, de Juan Brossa

Amor,
en este poema
no existe el tiempo:
todo el curso del Universo
se da en él a la vez.

23. Nuestro amor, de Claribel Alegría

Es simple nuestro amor
sin estallidos
como una de esas casas
con helechos
y alguna que otra rana
intempestiva.

24. 5 metros de poemas, de Carlos Oquendo de Amat

Para ti
tengo impresa una sonrisa en papel Japón
Mírame
que haces crecer la yerba de los prados
Mujer
mapa de música claro de río fiesta de fruta
En tu ventana
cuelgan enredaderas de los volantes de los automóviles
y los expendedores disminuyen el precio de sus mercancías
déjame que bese tu voz
tu voz
canta en todas las ramas de la mañana.

25. Materia, de José Ángel Valente

Convertir la palabra en la materia
donde lo que quisiéramos decir no pueda
penetrar más allá
de lo que la materia nos diría
si a ella, como un vientre,
delicado aplicásemos,
desnudo, blanco vientre,
delicado el oído para oír
el mar, el indistinto
rumor del mar, que más allá de ti,
el no nombrado amor, te engendra siempre.

Abrazo de pareja enamorada de novios

26. Quien alumbra, de Alejandra Pizarnik

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

27. El amor es como la música..., de Blanca Varela

El amor es como la música,
me devuelve con las manos vacías,
con el tiempo que se enciende de golpe
fuera del paraíso.
Conozco una isla,
mis recuerdos,
y una música futura,
la promesa.

Y voy hacia la muerte que no existe,
que se llama horizonte en mi pecho.
Siempre la eternidad a destiempo.

28. Ven, de Rafael Alberti

Ven, mi amor, en la tarde de Aniene
y siéntate conmigo a ver el viento.
Aunque no estés, mi solo pensamiento
es ver contigo el viento que va y viene.

Tú no te vas, porque mi amor te tiene.
Yo no me iré, pues junto a ti me siento
más vida de mi sangre, más tu aliento,
más luz del corazón que me sostiene.

Tú no te irás, mi amor, aunque lo quieras.
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras,
aún yéndote, mi amor, jamás te irías.

Es tuya mi canción, en ella estoy.
Y en ese viento que va y viene voy,
y en ese viento siempre me verías.

29. Soneto 22, de Pablo Neruda

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
Sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
En regiones contrarias, en un mediodía quemante,
Eras sólo el aroma de los cereales que amo.

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
En Angol, a la luz de la luna de Junio,
O eras tú la cintura de aquella guitarra
Que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto
Mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
Frente a mis ojos estabas, reinándome y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

30. Si alguien llama a tu puerta, de Gabriel García Márquez

Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en tu tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida de armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa desangra el día

Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía

Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.

Hay cosas de que toda mujer espera de un hombre, y esto incluye, entre otras cosas, la capacidad de expresar los sentimientos con detalles, palabras y ternura y ¡poemas de amor! Una pareja que cumple con las señales de una relación saludable encontrará en cada uno de estos poemas, la excusa para una romántica dedicatoria de amor. Y recuerden, en Matrimonio.com.pe encontrarán más ideas para fortalecer su relación de pareja, así como los mejores proveedores de matrimonio para que su boda sea un sueño hecho realidad. ¡Que estos poemas cortos de amor nutran un amor infinito!