Nada con tanto protagonismo como la corona de flores de una novia el día de su matrimonio. Más aún si ha sido elaborada con sus propias manos. Toma nota.

Materiales

  • 1 ramo de flores (del tipo que se desee)
  • Alambre base (diámetro de cabeza 55cm/60cm + 2 centímetros para ojales) 
  • Alambre en hilo
  • 3 metros de cinta de agua verde
  • Tijeras multiusos (alambre/flores)
  • Alicate

Paso 1: Forra la base

Una vez recortado el alambre base en la medida necesaria, deberás recubrirlo cuidadosamente hasta que quede totalmente verde. El objetivo es que luzca como un tallo, pero resistente. Para ello deberás utilizar la cinta de agua y asegurarla en tu alambre base dándole un par de vueltas. Luego seguir, hasta llegar al otro extremo.

Paso 2: Ojales

Con ayuda del alicate haz dos pequeños ojales. Uno en cada extremo del tallo. Te servirán para asegurar tu corona de flores cuando esté lista a modo de sujetador. Es por ello, que uno deberá estar bien cerrado mientras que el otro, ligeramente abierto.

Paso 3: Ramilletes listos

Ahora es cuando deberás manipular directamente las flores que escogiste para tu corona. Recorta pequeños ramilletes evitando que se maltraten. Colócalos cuidadosamente en tu mesa de trabajo.

Paso 4: Une los alambres

Asegura el alambre en hilo en uno de los extremos de tu tallo, pues en adelante, trabajarás con ambos. Si es necesario dale más de una vuelta.

Paso 5: Momento para los ramilletes

Toma uno por uno tus ramilletes y fíjalos con ayuda del alambre en hilo. Como mínimo dale 2 ó 3 vueltas por cada pequeño ramo. Trabaja con delicadeza hasta llegar al otro extremo.

Paso 6: Ármala

Ya casi tienes tu corona de flores, solo es necesario darle la forma ovalada. Une ambos extremos y asegúralos con los ojales sujetadores.

Paso 7: Toque final

Añade algunas caídas de cinta de seda junto a uno de tus ojalillos. Lucirán bastante bien cuando la tengas puesta sobre tu cabello suelto.

La corona de flores se está convirtiendo en el elemento chic para toda novia enamorada. El tipo de flor, podrá ser más discreta o llamativa, dependiendo de tu carácter y estilo. Pero recuerda, siempre deben ser naturales. Y lo más importante, ahora la puedes hacer ¡tú misma!

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