Bien dice la frase que el cielo es el límite. Así lo fue para este par de novios quienes no pusieron barreras al momento de planificar su matrimonio. Soñaban con casarse fuera de la ciudad y así lo hicieron. En una vieja cabaña enclavada en un bosque rodeado de imponentes montañas. El lugar fue inspirador. Ambos ya tenían 5 hijos y, desde antes de que surgiera esta bella idea, querían que ellos también sean parte protagónica de su gran día.

 

 

Todo estaba dispuesto. Con esa idea en mente fueron planificando su matrimonio asesorados por una decoradora privada y tras algunas conversaciones surgió la idea de una boda temática de Blancanieves y sus enanos. Lo demás fue ir añadiendo elementos que hablarán acerca de este cuento de amor, que más de una vez nos hizo soñar cuando niños.
El rojo fue uno de los elementos que dio vida a esta historia. Empezando por una bella cortina de claveles colocada en el área libre de la gran casona y que fuera el espacio elegido para darse sus votos de amor eterno. Para los novios no fue difícil manejar la logística de su matrimonio, pues la lista de invitados no superó las 30 personas. Quienes fueron testigos de este cuento de hadas hecho realidad.

 

 

La novia llevó un gran ramo de rosas rojas que contrastaba con su hermoso vestido color champagne. Alfombras de pétalos de rosa fueron abriendo paso a la pareja hasta el altar. Hermosos carteles hechos a mano con delicadas flores silvestres en rojo y blanco complementaron el mágico momento.

 

 

¡Y como es sabido, no puede existir Blancanieves sin manzana! y está romántica pareja, aprovechó de manera lúdica éste elemento, colocándolo en cada espacio de la vieja casona. Como en el umbral de la puerta o marcando el camino en cada espacio o área libre del recinto acompañadas por hermosos mensajes de amor. Las manzanas también cumplieron un rol protagónico en la mesa de la principal. Acompañadas por delicadas tarjetitas en los que estaba escrito el nombre de cada invitado.

 

 

También rompieron la tradicional costumbre del pastel de bodas, que fue desplazado por una mesa principal de caprichosa repostería con deliciosos cupcackes, pastelillos y frosting de queso dulce.

 

 

Estoy segura de que si estás a punto de casarte, tu novio/a y tú querrán replantear algunos elementos de su matrimonio después de haber leído este artículo. Recuerda, ¡no existen límites para dar rienda suelta a nuestra creatividad! Ni tiempo, ni edad. No es necesario invertir grandes presupuestos. Lo más importante es hacer de ese instante, un momento inolvidable.