Las damas de honor cada vez tienen un papel más importante en el matrimonio pero para desempeñarlo necesitan que tú, la novia, tengas claras algunas cosas. Haciéndolas felices será mucho más fácil y agradable tenerlas a tu lado cuando más las necesites.

  • ¿Qué esperas de ellas? Puede que sólo necesites apoyo moral o que quieras que estén a tu lado en cada paso del proceso participando de una forma más activa. Dejando las cosas claras, tú no te sentirás frustrada con unas damas de honor que no responden a tus necesidades porque ni siquiera las conocen.
  • Diles que son las elegidas. A todas nos gusta sabernos especiales y no hay nada mejor que te lo digan ni nada peor que creérselo y que no sea así, por lo que diles a tus damas de honor que lo son y presume de ellas siempre que puedas llamándolas por el título que les has dado y haciendo que se sientan tan importantes como de verdad son.
  • Confía en ellas. Tus damas de honor quieren que tengas el matrimonio de tus sueños. Confía en ellas y cuéntales lo que tienes en mente, lo que necesitas y te gustaría conseguir. Habla sin tapujos de cómo te gustaría que vistieran o de las ideas que tienes y decidan juntas.

 

 

  • Respeta que tengan sus propias vidas. Que haya un equilibrio de responsabilidades entre ellas para que no carguen unas más que otras con las tareas. Pide ayuda a tu familia o a tu prometido y comprende que ellas tengan sus propias responsabilidades y no todo el tiempo del mundo para dedicarte siempre.
  • Ellas también quieren ir guapas. Y además cómodas y verse favorecidas con los vestidos que elijas. Por eso ten en cuenta sus cuerpos, sus estilos y sus gustos también, no sólo los tuyos.
  • Ponte en su lugar. Cuando les vayas a pedir que hagan algo por ti, antes pregúntate si tú harías eso por ellas. Esa es una buena forma de medir y controlar para no pasarte de la raya.
  • No te olvides de que son amigas. Cuando se vean para hablar del matrimonio, ten unos minutos para ellas, para interesarte por sus vidas o proyectos personales y todo lo que no tiene que ver contigo. No pierdan de vista el punto de partida y todo ira perfecto.