El sueño de toda novia es llegar regia al día de su boda, para eso varios meses antes empieza a prepararse siguiendo varias rutinas, una de ellas es la dieta.

Seguir un régimen de alineación no es fácil, siempre se presentan circunstancias que pueden convertirse en tentaciones, por eso, para que no caigas en ellas y para que no abandones la dieta, hoy te damos estos consejos.

 

  • Que no te engañe la balanza. No estés pesándote continuamente recuerda que el peso puede variar mucho de un día para otro. Hay muchos motivos por los cuales puedes pesar más, como por ejemplo, la retención de líquidos, si acabas de comer o estás estreñida la báscula puede decirte que pesas más, también si estás haciendo ejercicio puedes "ganar peso" frente a la balanza, pues cuando te ejercitas aumenta tu masa muscular y el músculo pesa más que la grasa. Lo que cuenta es cómo te sientes tú y cómo te va quedando la ropa.
 
 
Alexei Fotógrafos
 
  • No te exijas demasiado. Nadie es perfecto, por más que estés en un régimen estricto de alimentación en cualquier momento puedes caer en la tentación, trata que pase lo menos posible, pero tampoco te obsesiones.
  • Respeta el momento de la comida. Toma la pausa necesaria para tus comidas, no comas frente a la computadora o a la televisión, el momento de la comida debes disfrutarlo, tu cerebro debe entender que te estás alimentando para que luego te produzca la sensación de estar satisfecha.
  • Haz ejercicio. Seguir una rutina de ejercicios te ayudará a perder peso, la dieta sola no basta. Aumenta tu actividad física en general, camina más, sube escaleras, aprovecha cualquier momento para quemar calorías.
 
 
 
  • Come en orden. Empieza tus comidas por los entrantes, que sean ligeros y compuestos de verduras, éstas aportan fibra a tu cuerpo y te ayudarán a llenarte más rápido.
  • Pequeños pecados. Como ya te hemos dicho antes, nadie es perfecto y si llega un momento en que ya no aguantas más y necesitas comer eso que tanto te gusta, prueba una pequeña porción, mientras más chica mejor y trata de que sea sólo de vez en cuando, que sea como el gustito de la semana.
 
 
 
  • Espera para sentirte satisfecha. La sensación de estar llena no es inmediata y tarda unos minutos en llegar, por eso aunque apenas acabes de comer y creas que aún te queda espacio para algo más, mejor es esperar unos 20 minutos más o menos que será el tiempo que tarden los alimentos en llegar a tu estómago y que éste le avise a tu cerebro de que ya está lleno.
  • No llegues con hambre a las comidas. Lo mejor siempre es comer entre horas, hacer meriendas entre las comidas principales del día te ayudan a no llegar hambrienta a ellas y devorarlo todo. Eso sí, recuerda que las meriendas deben de ser saludables, frutas o yogures desnatados serán perfectos.
 
 
 
  • No tengas en casa alimentos chatarra. De esta forma te será más fácil evitar el "pecado" si no tienes una bolsa de galletas o de papitas en casa y a la mano, te será más difícil salir a comprarlas cuando te llega el antojo.
  • Atención a tu estado de ánimo. El estado de ánimo puede influir mucho en el seguimiento de la dieta, si te sientes estresada o deprimida puede que quieras refugiarte en la comida. También el ciclo menstrual influye, cuando estés con tu periodo, seguro que se te antojarán cosas dulces y grasosas, es normal. Lo importante es que sepas cuándo pasará para que puedas controlarlo.

 

 

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