Ante todo, intenta no preocuparte, relájate. Te aseguramos que es normal que se presenten ciertas inquietudes con respecto a la maternidad, ya que es una decisión de suma importancia que traerá a sus vidas un ser nacido de su amor. Seguramente tú y tu novio han conversado del tema muchas veces después de que te pusiera el anillo de compromiso, o cuando se regalaron un tiempo para tomarse un café después de recoger las tarjetas de matrimonio y aprobar el estilo de la decoración para matrimonio. Recuerda que como pareja son libres de decidir si desean ser padres y cuándo lo serán. No hay nada exacto que te pueda decir si estás preparada para la maternidad. Con este artículo solo esperamos orientarte para que tomes la decisión que más se adecúe a lo que quieres para tu pareja y para ti.

1. No te dejas influenciar

Si pasaste los 30 años, estás próxima a casarte o ya intercambiaron las argollas de matrimonio en medio de esa preciosa decoración de iglesia para bodas, seguramente a un (a) amigo (a) o pariente no se le pasará preguntarte “¿para cuándo tendrán su primer bebé?” o te dirán sin reservas que “ya es hora de que seas madre”. O simplemente empezarán a compararte con otras mujeres que ya lo son. Recuerda que solo tu pareja y tú son los indicados para decidir cuál es el momento ideal para ser padres. Ningún comentario o factor externo debe influenciar en esta decisión.

2. Estás preparada emocionalmente 

Antes de ser madre pregúntate si te sientes segura, y a tu pareja también. Si dejaron las situaciones desagradables atrás y están dispuestos a ser feliz cada día. Muchas veces nos repetimos una y mil veces que no cometeremos los mismos errores de nuestros padres, pero sin darnos cuenta caemos en el mismo círculo vicioso. Y al no encontrarnos emocionalmente bien, terminamos trasladando nuestros sueños frustrados y temores a nuestros hijos. Hay que recordar que, si te sientes bien contigo podrás dar lo mejor de ti sin reservas a tu pareja y a tu bebé, cuando sientas que estás preparada para la maternidad.

3. Sabes que tienes un matrimonio sólido

Todo comenzó con un “sí” cuando recibiste tu anillo de compromiso de oro el día de la pedida de mano, continuó con el primer baile en el centro de la decoración del local para matrimonio después de salir de la iglesia en medio de los arreglos florales para boda y seguirá durante su convivencia marital. Convivencia que los ayudará a crecer como individuos, pareja y como padres. Y que los llevará a decidir si desean más tiempo para ustedes o se encuentran preparados para tener un hijo (a).

4. Proyectos claros

Si acabas de terminar un proyecto y conversaste con tu pareja sobre el momento de ser padres ¡En buena hora! Recuerda que la maternidad no te impedirá seguir creciendo: puedes desarrollar un proyecto a la par o posponerlo por un tiempo. Solo es cuestión de que se organicen.

5. Preparados para los cambios

Un bebé en casa modifica los parámetros establecidos y desde su concepción forma parte del proyecto de vida familiar. Es necesario que se informen sobre todo lo relacionado al cuidado infantil y se preparen física y emocionalmente para lo que está por venir. Porque si estás preparada para la maternidad debes tener en cuenta que no solo tus horas de sueño se modificarán, sino también algunas costumbres que mantenían como pareja.

6. Economía y trabajo

El cuidado del bebé inicia desde la etapa prenatal con las visitas médicas al ginecólogo y después de su nacimiento con el pediatra. Es necesario que cuenten con el dinero suficiente para la manutención familiar y para los gastos que ayuden al bienestar de su hijo (a). Si prefieres cuidar a tu bebé de tiempo completo, sin dejar de laborar, puedes buscar un trabajo que realices desde tu casa, turnarte con tu esposo o buscar la ayuda de un familiar de confianza que los apoye mientras no están. Busquen que el tiempo que le dedican a su pequeño (a) sea de calidad y que lo laboral no se interponga con lo familiar.

7. Gozan de buena salud

Siempre es bueno un chequeo médico de manera continua y más si los dos están decididos a convertirse en padres. Si se encuentran listos no dejen de ejercitarse y alimentarse bien para que su niño (a) nazca sano (a) y fuerte.

8. Quisieras escuchar que te dijeran “mamá”

Si caminando por la calle no puedes evitar emocionarte cuando un bebé sonríe o un niño le dice a su madre que la quiere y le regala muchos besos en la mejilla; y te imaginas siendo tu pareja o tú los receptores de esos detalles, tal vez ya te sientes lista para dar ese gran paso.

9. Sueñas que eres mamá

Dicen que el subconsciente trabaja con mayor intensidad durante la etapa del sueño y en muchas ocasiones nos presenta lo que más anhelamos en esas horas dedicadas al descanso.

10. Te causan ternura las embarazadas

Si no puedes evitar sonreír o imaginarte esperando a tu bebé cuando miras a tus amigas, familiares o cualquier mujer en la calle en estado de gestación, podrías estar preparada.

11. Amas jugar y hacer reír a los niños

Si eres una niña más, tienes paciencia, amas jugar con los niños, conversar con ellos y escucharlos reír y tu pareja también comparte contigo esas sensaciones, podrían estar por el camino de ser padres.

Al mirar sus partes de matrimonio tal vez imaginas que la próxima invitación que enviarán será por el bautismo de su bebé. No podrás evitar sonreír al pensar que, dentro de algún tiempo, cuando sientas que estás preparada para la maternidad, podrás estrecharlo junto a tu pecho y contarle cómo su padre se convirtió en mariachi una noche. Te pidió que fueras su esposa, te entregó tu anillo de compromiso de oro blanco y sellaron su unión con beso especial.