El estrés afecta nuestra salud por eso hay que saber sobrellevarlo, tener un buen estado de ánimo y llevar una relación con nuestros proveedores nos ayudará a tomar todo con más calma. El estrés puede estar presente días previos a nuestra boda, lo importante es que no te domine.
Por ello en este artículo te dejamos 5 señales que delatan a una novia estresada:

  • No puedes dormir sin dejar de soñar en la boda. Llega la hora de conciliar el sueño y lo primero que viene a tu mente son las cosas que te faltan hacer, programar o separar para tu boda, de pronto otra idea te angustia y no sabes si hiciste bien en contratar a tal o cual proveedor, y así van saliendo diferentes pensamientos que no te dejan dormir y alteran tu tranquilidad. Respira profundo, piensa que tú has tomado las mejores elecciones y sigue adelante, debes descansar bien, no querrás tener esas pesadas ojeras el día de tu boda.
  • Todo gira alrededor de la boda. Que tu boda no se convierta en tu centro de atención, la razón de tu vida o que todo gira alrededor de ella. Para solucionar este tema puedes pedirle a tu novio, familia o amigos que la conversación no sea solo de la boda, hay otros temas de los cuales también te gustaría hablar. Esto te ayudaraá a que tengas tiempos destinados para tu boda y otro para ti y tus cosas particulares. 
  • Cambio de humor. De pronto todo lo que sea tema matrimonio se ha convertido para ti en una palabra estresante, te llegas a sentir ya no contenta sino aburrida y cansada, ¡cuidado! No pierdas el entusiasmo, si hay cosas que no puedes manejar es mejor que las dejes para el final o pidas ayuda de alguna amiga o de tu madre.
  • La duda se apodera de ti. Empiezas a dudar de todo lo que has elegido o comprado, el vestido lo ves ajustado o muy suelto, la torta ya no te gusta como antes, deseas cambiar el menú que se servirá pero no sabes por cual, etc. Empiezas a buscar “peros” a todo, tranquila, si ya tomaste la decisión no des marcha atrás, todo saldrá muy bien. 
  • Lloras de la nada. Cualquier pequeño detalle que no consigues o que no podrá ir en tu boda hace que los nervios te traicionen y empieces a llorar. Busca tener calma, no hagas una tormenta en un vaso de agua, busca soluciones, alternativas y sigue adelante.

Recuerda, estás preparando uno de los días más felices de tu vida, que nada lo estropee, sigue adelante, todo saldrá fabuloso.