Robert Medina Photography

Cuidar tu piel tiene que ser una tarea importante en tu ritual de belleza diaria, pero para darle el cuidado que realmente necesita, lo primero es que conozcas qué tipo de cutis tienes y cuáles son sus principales características y necesidades.
En el artículo de hoy te damos a conocer los 4 tipos de cutis que existen, para que identifiques el tuyo y puedas empezar a cuidarlo correctamente.

Cutis normal

Son más comunes entre los niños y la gente mayor que cuidó mucho su cutis a lo largo de su vida. Es difícil de encontrar en el resto de personas, pero podrás reconocerlos por su aspecto liso y terso. El cutis normal presenta una piel elástica, sin impurezas ni puntos negros, está bien hidratada y aunque está cubierta por aceites naturales, no se nota brillosa ni grasosa. 

Cutis graso

La característica principal de este tipo de cutis es el exceso de grasa lo que genera un aspecto brillante. La piel es propensa a las espinillas o granitos y tiene los poros muy abiertos. Si este es tu cutis entonces necesitará una buena higiene, no dejar de lado la hidratación y algunas veces la exfoliación.

Cutis seco

Se identifica porque suele presentar una textura tirante, carece de grasa y su principal inconveniente es la falta de hidratación. Por eso, si tienes este tipo de cutis, tu principal tarea será hidratarla bien.

Cutis mixto

Es un mix de los dos tipos anteriores, y se da cuando en el rostro tienes ambos tipos de cutis, siendo la zona grasosa, la conocida como zona T (mentón, nariz y frente). Con este cutis notarás frecuentemente los poros abiertos y la aparición de puntos negros.