Cuando te toque visitar sitios web de bodas o ateliers buscando vestidos de novias te encontrarás con qué además de definir el escote y corte de la falda, tendrás que decidirte por un tipo de cola. Todos, casi sin excepción, al margen del estilo, proponen llevar ese complemento nupcial que convierte cualquier vestido de novia con encaje en el atuendo más importante en la vida de una mujer. Claro está, siempre que vaya acompañado por un precioso bouquet de novia. Las colas, a decir de los expertos, son más que una extensión de las faldas. Son ese elemento clave que le proporcionará ese aire soberbio a cualquiera de sus diseños. Y si te estás preguntando cuáles son y cuánto miden o con qué modelos lucen mejor, te invitamos a descubrirlo hoy. 

Cola real: solo para reinas

Las colas más largas siempre se miden a partir de la pretina hasta el tren o basta de cualquier modelo de vestido de novia. La cola real, es justamente una de ellas, por no decir la más larga. Su longitud se extiende sobre los tres metros por lo que es una de las más ostentosas. Utilizada solo por reinas y princesas de la vida real. Eso sí, ten presente de apostar por ella, que necesitas destreza para manejarte con este tipo de cola.

Cola catedral: para un ingreso inolvidable

La cola catedral se extiende entre dos y dos metros y medio y secunda a la cola real. Es uno de los complementos preferidos de las novias que deseen impresionar. Quienes siempre imaginaron un ingreso de novela. Debes tener presente que lucirá más o menos gloriosa según el corte de la falda de tu vestido. Que podría ir en A, como princesa. 

Cola chapel o capilla: para las novias románticas

Si existe una cola que identifique a las novias románticas, esa es la famosa cola tipo chapel. Desde la pretina hasta el tren del vestido, estas se extienden desde un metro y medio de largo. Suelen ser la compañía perfecta de las faldas princesa, corte A o evasé. Una propuesta atractiva para tu matrimonio en el campo.  

Cola de la corte: distinción y nobleza en tu vestido

Inspirada en la realeza, la cola de la corte posee de 30 a 50 centímetros de barrido. Como muchas tendencias de la alta costura nupcial, este tipo de colas están inspiradas en los trajes utilizados por las damas y doncellas pertenecientes a la nobleza europea. Son prácticas y suelen proporcionar donaire a cualquier vestido de novia sencillo.

Cola barrida: discreta y minimalista

Es el tipo de cola preferida por las novias de partes de matrimonio elegantes. La discreción y minimalismo de sus no más de 30 centímetros de barrido de tela las convierte en esa propuesta versátil para la novia contemporánea que no desea renunciar a las líneas tradicionales. No será necesario arrastrar ni llevar un complemento desaliñado durante tu recepción y primer baile, ya que con ellas te podrás conducir con mayor confianza. 

Cola desmontable: para la novia práctica

Desde que aparecieran en escena las colas desmontables se han convertido en el must have del vestido. Tal como su nombre lo indica, se trata del complemento removible por excelencia. El 2 en 1 con el que todas sueñan. El que te permite un ingreso glorioso y una fiesta sin fin. La combinación perfecta de tus modelos preferidos, ese sirena/evasé o recto con un princesa. Por lo general van sujetos a la cintura.

Colas de diseño: glamorosas como osadas

También existen las piezas de diseñador concebidas con el único objetivo de emular las clásicas colas. Son aquellas que no son parte del vestido, y que además, no llegan a ser necesariamente una cola desmontable. Pueden partir de capas que caen a partir del hombro, desde velos de novias o hasta boleros crops o mangas. Éstas, aunque no entran en ninguna tipología antes mencionadas suelen tener en promedio las mismas medidas que una catedral, corte, chapel, capilla o barrida. 

Cada novia sabe qué cola ha de llevar su vestido mucho antes de conocer qué tipos existen y cuáles son las medidas. No obstante, conocer cada una de ellas y saber a qué estilos complementan te pondrá un paso adelante y decidir con acierto. Pero sobre todo, no perder tu valioso tiempo. Tal como lo hiciste antes de elegir esos diseños de tarjetas de invitación y hasta su propia decoración para matrimonio.