Micho & Fiore
Micho & Fiore

Si existe un lenguaje explorado y usado hasta la perfección por los corazones enamorados, ese es el de la poesía. Es inevitable no encontrarse con uno que otro poema emotivo durante la ceremonia civil o religiosa en un matrimonio en el campo o ciudad. Ya que toda boda es la consolidación de ese amor idealizado en los versos más recordados de la literatura. Los hay cortos, otros más largos, algunos son figurativos, sonetos, liras o romances. Para facilitarles la tarea y no distraerlos del envío de sus partes de matrimonio y los ajustes de tu vestido de novia, hemos escogido 15. Los más románticos, de ayer, hoy y siempre.  

Amor: el lenguaje de dos

Feeling Fotografía
Feeling Fotografía

Cada pareja expresa sus sentimientos a su manera y en cada acto. Mucho antes de que el novio coloque ese anillo de compromiso de oro en tus manos, existe entre ellos un lenguaje propio, el del amor. 

  • 1. Definición del amor, de Gustavo Adolfo Bécquer

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

  • 2. Amor, de Salvador Novo

Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.

Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.

Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.

  • 3. Dame la mano, de Gabriela Mistral

Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más...

El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.

Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza.

La fidelidad en la poesía

La fidelidad es a la pareja como el perfume a tu ramo de flores naturales. Es imposible no imaginarse una relación que no la cultive, por lo que distintos poetas la ponen en relieve a través de su arte. 

  • 4. Quien alumbra, de Alejandra Pizarnik

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.

Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

  • 5. Fidelidad, de Alejandro Urtubia

Amo,
y así como amo cuido
como quien cuida
la estrella más brillante
de miradas intrigantes
en un cielo negro infinito.
Cuido este amor que siento,
y lo valoro,
como el diamante más valioso,
como mi vida misma
en amor glorioso.
Respeto,
ese amor que me das,
y lo resguardo,
de quien quiera dañar,
de quien quiera abusar,
y romper,
esta unidad.
Fidelidad,
es lo que deseo,
y es lo que te daré,
fidelidad,
una pequeña palabra,
pero a veces,
no por todos
fácil de pronunciar.

Poemas para sorprender a tu futuro esposo

Con el mismo sentimiento con el que te estás preparando para el día más importante de tu vida, desde tu vestido de novia con encaje hasta tu bouquet. Con ese mismo esmero, podrías prepararte para sorprender a tu futuro esposo con un poema que refleje el amor que sientes por él. 

  • 6. El mar y tú, de Julia de Burgos

La carrera del mar sobre mi puerta
es sensación azul entre mis dedos,
y tu salto impetuoso por mi espíritu
es no menos azul, me nace eterno.

Todo el color de aurora despertada
el mar y tú lo nadan a mi encuentro,
y en locura de amarme hasta el naufragio
van rompiendo los puertos y los remos.

¡Si tuviera yo un barco de gaviotas,
para sólo un instante detenerlos,
y gritarle mi voz a que se batan
en un sencillo duelo de misterio!

Que uno en el otro encuentren su voz propia,
que entrelacen sus sueños en el viento,
que se ciñan estrellas en los ojos
para que den, unidos, sus destellos.

  • 7. Esta tarde, de Alfonsina Storni 

Y quiero amarlo ahora. Está la tarde
Blanda y tranquila como espeso musgo,
Tiembla mi boca y mis dedos finos,
Se deshacen mis trenzas poco a poco.

Siento un vago rumor... Toda la tierra
Está cantando dulcemente... Lejos
Los bosques se han cargado de corolas,
Desbordan los arroyos de sus cauces
Y las aguas se filtran en la tierra
Así como mis ojos en los ojos
Que estoy soñando embelesada...

  • 8. Bouquet, de Rubén Darío

Yo por ti formara, Blanca deliciosa,
el regalo lírico de un blanco bouquet,
con la blanca estrella, con la blanca rosa
que en los bellos parques del azul se ve.

Hoy que tú celebras tus bodas de nieve
(tus bodas de virgen con el sueño son),
todas sus blancuras Primavera llueve
sobre la blancura de tu corazón.

Cirios, cirios blancos, blancos, blancos lirios,
cuello de los cisnes, margarita en flor,
galas de la espuma, ceras de los cirios
y estrellas celestes tienen tu color.

Poemas para sorprender a tu futura esposa

Aldo Aguilar Fotografía
Aldo Aguilar Fotografía

A todas las novias les encanta los detalles. Seguro que ya te percataste de ello en la dedicación que le está poniendo a esa decoración vintage de boda. Pues del mismo modo, sabe valorarlos, más aún, cuando el hombre que ama, le prepara un poema para el instante más importante de su vida. 

  • 9. Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan, de Miguel de Unamuno

En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.

  • 10. Si el hombre pudiera decir lo que ama, de Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

  • 11. Amor mío, mi amor, de Jaime Sabines

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado.

  • 12. Amor eterno, de Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá!

Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Inspirados en el paso que están a punto de dar, su matrimonio

Instantes sobran en una ceremonia de matrimonio para poder expresar su amor a través de un poema elegido para la ocasión. Que las tareas de la organización no sean más importantes que dedicar unos minutos a elegir ese texto que quedará grabado en la memoria de su ser amado por siempre. 

  • 13. Contigo, de Luis Cernuda

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

  • 14. Un amor más allá del amor, de Roberto Juarroz 

Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos

  • 15. Hallan en el amor la causa de todos sus bienes, de Francisco de Quevedo 

Después que te conocí,
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
Abril para tener rosas.

Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras.

Bien puede buscar la noche
Quien sus Estrellas conozca,
Que para mi Astrología
Ya son oscuras y pocas.

Gaste el Oriente sus minas
Con quien avaro las rompa,
Que yo enriquezco la vista
Con más oro a menos costa.

Los poemas que elijan para su ceremonia civil o religiosa tienen que ir con su carácter y personalidad. Ser algo así como una verdadera extensión de sus emociones. A ello se debe la importancia de repasar juntos varios textos hasta dar con el que va con su estilo. Tal como lo han hecho para llegar a esa decoración para matrimonio y hasta con las pequeñas flores de tu glorioso bouquet de novia. Todo tiene un por qué durante su gran día.