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Matrimonio

32 poemas de amor para enamorar: ¡versos para el amor de tu vida!

Hay palabras que lo dicen todo y si quieres saber cuál es el poema de amor ideal para tu novia o para tu enamorado, estos son los mejores versos para enamorar. ¡Dedícaselos!

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pareja de novios mirándose a los ojos en medio de un campo con amapolas

Los poemas son una expresión de los sentimientos y el que mejor representan ¡es el amor! Este romántico género literario permite expresar en versos cortos o en largas estrofas todo lo que sientes, tu deseo enamorar cada día a esa persona especial. ¿Quieres decirle a tu novia cuánto la amas o enviarle un poema de amor eterno a tu enamorado o crush? El amor está en los detalles, así que dale una sorpresa a la mujer u hombre de tus sueños enviándole por mensaje o diciéndole al oído uno de los más bellos poemas de amor para enamorar. Así como con una de las canciones románticas para dedicar a tu pareja, no habrá quien se resista al encanto de estas palabras ¡más románticas!

Los más bonitos poemas para enamorar

¿Puede haber algo más grato que despertar en la mañana y encontrar en tu celular una dedicatoria del amor de tu vida? Nada supera la sensación de comenzar el día con una de las mejores frases de buenos días, amor ¡que tu pareja amará!, así como con unos versos para enamorar que lo o la sorprendan al mediodía o justo antes de dormir. Haz de uno de estos poemas para enamorar el detalle romántico más sencillo y, a la vez, ¡el más bonito!

1. Amor mío, mi amor de Jaime Sabines

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.
Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.
Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado.

2. Amor eterno de Gustavo Adolfo Bécquer

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la Tierra
Como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

3. Táctica y estrategia de Mario Benedetti

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

4. Una carta de amor de Julio Cortázar

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

5. Quiero ser en tu vida de Martín Galas

Quiero ser en tu vida
Algo más que un instante,
Algo más que una sombra
Y algo más que un afán.

Quiero ser, en ti misma,
Una huella imborrable
Un recuerdo constante
Y una sola verdad.

Palpitar en tus rezos
Con temor de abandono.
Ser, en todo y por todo,
Complemento de ti.

Una sed infinita
De caricias y besos;
Pero no una costumbre
De estar cerca de mí.

Quiero ser en tu vida
Una pena de ausencia
Un dolor de distancia
Y una eterna ansiedad.

Algo más que una imagen,
Y algo más que el ensueño
Que venciendo caminos,
Llega, pasa y se va.

ser el llanto en tus ojos,
Y en tus labios la risa.
Ser el fin y el principio,
La tiniebla y la luz,

Y en la tierra, y el cielo;
Y en la vida y la muerte.
Ser, igual que en mi vida,
Has venido a ser tú.

6. Te quiero sin mirar atrás de Mario Benedetti

Te quiero como para leerte cada noche, como mi libro favorito quiero leerte, línea tras línea, letra por letra, espacio por espacio.

Te quiero para tomarte de la mano bajo el firmamento y mostrarte los te amo escondidos entre las estrellas.

Te quiero sobre las hojas de otoño, hablando de nada pero a la vez de todo y, en un arranque
de locura, beber tus lágrimas mientras desfallezco en tus labios.

Te quiero para buscarte entre las frases no dichas, entre los pensamientos enterrados, entre
las maneras complicadas quiero encontrarte y después no dejarte.

Te quiero como para llevarte a mis lugares favoritos y contarte que es ahí donde me siento a
buscarte en la niebla de miradas que no son tuyas, pero aún así te busco.

Te quiero para volvernos locos de risa, ebrios de nada y pasear sin prisa por las calles, eso sí,
tomados de la mano, mejor dicho, del corazón.

Te quiero como para sanarte, y sanarme, y sanemos juntos, para remplazar la heridas por
sonrisas y las lágrimas por miradas, en donde podremos decir más que en las palabras.

Te quiero por las noches en las que faltas, te quiero como para escuchar tu risa toda la noche y
dormir en tu pecho, sin sombras ni fantasmas, te quiero como para no soltarte jamás.

Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua, con el alma y sin mirar atrás.

7. Te quiero de Mario Benedetti

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Novios abrazados y enamorados en jardín de flores

Poemas cortos para enamorar ¡amor en pocas palabras!

Cuando los sentimientos son reales y profundos, no importa la cantidad de palabras que utilices para expresarlo, sino que lo hagas desde el corazón. Si buscas inspiración en poemas de amor cortos para enamorar a una mujer, tu enamorada o novia, debes conocer uno de estos poemas cortos para enamorar, cuyo poder es suficiente para conquistar al hombre de tu vida o a la mujer que va a ser tu compañera por siempre. ¿Será ella a la que le dediques también uno de los 20 mejores poemas de amor para su matrimonio?

8. Madrigal de Manuel del Palacio

Me miraste, alma mía,
Y fue tal mi alegría
Y es mi pasión tan loca,
Que sentir me parece todavía
El beso de tus ojos en mi boca.

9. 5 metros de poemas de Carlos Oquendo de Amat

Para ti
tengo impresa una sonrisa en papel Japón
Mírame
que haces crecer la yerba de los prados
Mujer
mapa de música claro de río fiesta de fruta
En tu ventana
cuelgan enredaderas de los volantes de los automóviles
y los expendedores disminuyen el precio de sus mercancías
déjame que bese tu voz
tu voz
canta en todas las ramas de la mañana.

10. Amo, amas de Rubén Dario

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo;
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!

11. Materia de José Ángel Valente

Convertir la palabra en la materia
donde lo que quisiéramos decir no pueda
penetrar más allá
de lo que la materia nos diría
si a ella, como un vientre,
delicado aplicásemos,
desnudo, blanco vientre,
delicado el oído para oír
el mar, el indistinto
rumor del mar, que más allá de ti,
el no nombrado amor, te engendra siempre.

12. Amor de Salvador Novo

Amar es este tímido silencio
cerca de ti, sin que lo sepas,
y recordar tu voz cuando te marchas
y sentir el calor de tu saludo.
Amar es aguardarte
como si fueras parte del ocaso,
ni antes ni después, para que estemos solos
entre los juegos y los cuentos
sobre la tierra seca.
Amar es percibir, cuando te ausentas,
tu perfume en el aire que respiro,
y contemplar la estrella en que te alejas
cuando cierro la puerta de la noche.

13. Quien alumbra de Alejandra Pizarnik

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.

14. Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan, de Miguel de Unamuno

En tus ojos nazco, -tus ojos me crean,
vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera,
en tus ojos muero, -mi casa y vereda,
tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra.

15. Si me quieres, quiéreme entera de Dulce María Loynaz

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena…
Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras!

16. Contigo de Luis Cernuda

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

Novios abrazados con amor en medio del campo

Versos para enamorar ¡imposible resistirse!

Si deseas que esa persona que te parece única en el universo se enamore de ti, usa las palabras de amor adecuadas. Un buen comienzo, además de leer las 10 cosas que espera una mujer de un hombre en una relación de pareja, son estos versos para enamorar, con los que llegarás justo al centro del corazón de la persona que amas. ¡Compruébalo con estos poemas para enamorar!

17. Soneto 22 de Pablo Neruda

Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo,
Sin reconocer tu mirada, sin mirarte, centaura,
En regiones contrarias, en un mediodía quemante,
Eras sólo el aroma de los cereales que amo.

Tal vez te vi, te supuse al pasar levantando una copa
En Angol, a la luz de la luna de Junio,
O eras tú la cintura de aquella guitarra
Que toqué en las tinieblas y sonó como el mar desmedido.

Te amé sin que yo lo supiera, y busqué tu memoria.
En las casas vacías entré con linterna a robar tu retrato.
Pero yo ya sabía cómo era. De pronto
Mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida:
Frente a mis ojos estabas, reinándome y reinas.
Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

18. Si alguien llama a tu puerta de Gabriel García Márquez

Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en tu tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida de armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa desangra el día

Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía

Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.

19. Dame la mano de Gabriela Mistral

Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más...
El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.
Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza.

20. Ofrenda de Rainer Maria Rilke

¡Oh, cómo florece mi cuerpo, desde cada vena,
con más aroma, desde que te reconozco!
Mira, ando más esbelto y más derecho,
y tú tan sólo esperas… ¿pero quién eres tú?

Mira; yo siento cómo distancio,
cómo pierdo lo antiguo, hoja tras hoja.
Sólo tu sonrisa permanece como muchas estrellas
sobre ti, y pronto también sobre mí.

A todo aquello que a través de mi infancia
sin nombre aún refulge, como el agua,
le voy a dar tu nombre en el altar
que está encendido de tu pelo
y rodeado, leve, con tus pechos.

21. Bouquet de Rubén Darío

Yo por ti formara, Blanca deliciosa,
el regalo lírico de un blanco bouquet,
con la blanca estrella, con la blanca rosa
que en los bellos parques del azul se ve.
Hoy que tú celebras tus bodas de nieve
(tus bodas de virgen con el sueño son),
todas sus blancuras Primavera llueve
sobre la blancura de tu corazón.
Cirios, cirios blancos, blancos, blancos lirios,
cuello de los cisnes, margarita en flor,
galas de la espuma, ceras de los cirios
y estrellas celestes tienen tu color.

22. Si el hombre pudiera decir lo que ama, de Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

23. El mar y tú, de Julia de Burgos

La carrera del mar sobre mi puerta
es sensación azul entre mis dedos,
y tu salto impetuoso por mi espíritu
es no menos azul, me nace eterno.
Todo el color de aurora despertada
el mar y tú lo nadan a mi encuentro,
y en locura de amarme hasta el naufragio
van rompiendo los puertos y los remos.
¡Si tuviera yo un barco de gaviotas,
para sólo un instante detenerlos,
y gritarle mi voz a que se batan
en un sencillo duelo de misterio!
Que uno en el otro encuentren su voz propia,
que entrelacen sus sueños en el viento,
que se ciñan estrellas en los ojos
para que den, unidos, sus destellos.

24. Esta tarde, de Alfonsina Storni

Y quiero amarlo ahora. Está la tarde
Blanda y tranquila como espeso musgo,
Tiembla mi boca y mis dedos finos,
Se deshacen mis trenzas poco a poco.
Siento un vago rumor... Toda la tierra
Está cantando dulcemente... Lejos
Los bosques se han cargado de corolas,
Desbordan los arroyos de sus cauces
Y las aguas se filtran en la tierra
Así como mis ojos en los ojos
Que estoy soñando embelesada...

25. Siempre de Maruja Vieira

Siempre regresas.
Para ti no hay tiempo
ni tiene oscuros límites la tierra.
Siempre vuelves.
Y siempre estoy aquí, esperando tus manos,
llenándome de sueños como de lluvia un árbol.
No hay nada diferente.
Todo es igual y puro cuando vuelves.
No han pasado los días ni he sufrido.
Estoy sola, con el corazón limpio como una fuente nueva.
Tengo otra vez palabras y caminos y contigo regresan la brisa y las estrellas.
Regresan las campanas y los pájaros,
me devuelves la música, el murmullo
de los ríos lejanos,
la claridad del monte,
la perfecta verdad de que te amo.

Pareja abrazada y tomada de la mano con amor

Poemas de amor para enamorar ¡amores eternos!

Si ya sabes que ese hombre o esa mujer es el amor de tu vida, no dudes en dedicarle los más bellos versos de amor para enamorar. Cada minuto de vida es un privilegio. No lo pierdas guardando silencio cuando ahora es el momento para amar, ser amado y compartir las canciones para ser felices en pareja. Déjale saber a tu novio o enamorada todo lo que significa para ti con uno de estos poemas de amor para enamorar, cantar, susurrar y ¡guardar en el alma!

26. Por siempre, Mario Benedetti.

Si la esmeralda se opacara,
si el oro perdiera su color,
entonces, se acabaría
nuestro amor.

Si el sol no calentara,
si la luna no existiera,
entonces, no tendría
sentido vivir en esta tierra
como tampoco tendría sentido
vivir sin mi vida,
la mujer de mis sueños,
la que me da la alegría…

Si el mundo no girara
o el tiempo no existiese,
entonces, jamás moriría
Jamás morirías
tampoco nuestro amor…
pero el tiempo no es necesario
nuestro amor es eterno
no necesitamos del sol
de la luna o los astros
para seguir amándonos…

Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana…
por siempre…
todavía.

27. En palabras breves de Marco Antonio Corcuera

En palabras breves
y silencios largos,
lo que yo te quiero
no hay cómo expresarlo:
ni lo puede el alma,
ni lo dice el labio,
ni lo canta el beso,
ni lo llora el llanto.

Lo que yo te quiero
es para rezarlo
a oscuras y a solas
con temblor de manos,
fijo el pensamiento,
los ojos cerrados,
recorriendo el hilo
lento de un rosario
en el que las cuentas
fingen, fulgurando,
lágrimas que llegan
con hondo cansancio
como condenadas
a seguir pasando
sin que nunca puedan secarse en los labios.

28. Definición del amor de Francisco Gómez de Quevedo

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

29. No te salves de Mario Benedetti

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

30. Fidelidad de Alejandro Urtubia

Amo,
y así como amo cuido
como quien cuida
la estrella más brillante
de miradas intrigantes
en un cielo negro infinito.
Cuido este amor que siento,
y lo valoro,
como el diamante más valioso,
como mi vida misma
en amor glorioso.
Respeto,
ese amor que me das,
y lo resguardo,
de quien quiera dañar,
de quien quiera abusar,
y romper,
esta unidad.
Fidelidad,
es lo que deseo,
y es lo que te daré,
fidelidad,
una pequeña palabra,
pero a veces,
no por todos
fácil de pronunciar.

31. Hallan en el amor la causa de todos sus bienes, de Francisco de Quevedo

Después que te conocí,
Todas las cosas me sobran:
El Sol para tener día,
Abril para tener rosas.
Por mi bien pueden tomar
Otro oficio las Auroras,
Que yo conozco una luz
Que sabe amanecer sombras.
Bien puede buscar la noche
Quien sus Estrellas conozca,
Que para mi Astrología
Ya son oscuras y pocas.
Gaste el Oriente sus minas
Con quien avaro las rompa,
Que yo enriquezco la vista
Con más oro a menos costa.

32. Un amor más allá del amor, de Roberto Juarroz

Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos

Novios caminando en la playa mirándose con amor y romanticismo

Lo que hace fuerte a una pareja es el tiempo compartido, los detalles y las señales de una relación de pareja saludable. Sorprende a tu enamorado o a tu novia con uno de estos poemas de amor para enamorar cada día su corazón y alimentar la llama del amor. ¿Qué tal si escribes uno de estos versos para enamorar en una carta romántica o en la tarjeta que acompañe unas bonitas flores de temporada? Y si comienzas a hacer planes para tu boda, aquí está la guía para organizar tu matrimonio paso a paso y los proveedores para que tu enlace sea una realidad ¡perfecta!

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