PassionLove Films
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Tanto el encaje como el satén, son las telas privilegiadas por las novias peruanas cuando se trata de elegir su vestido de novia. Tal vez por su carácter, caída y belleza, ambos son los favoritos por la prestancia que le proporcionan a cualquier modelo de vestido de novia. A sus talles y corsetes, a las mangas y escotes. Ni qué decir de sus faldas, sean de un solo vuelo o en capas, en sirena o princesa, con forro y con gloriosas colas. Hoy nos concentramos en ambos para que despejes toda duda y elijas el que atiende tus expectativas. Al finalizar este artículo sabrás hasta con que tipo de bouquet de novia combinar cada uno de ellos. ¿Preparada?

Encaje: noble origen

Iván Gavancho Fotografía
Iván Gavancho Fotografía

El encaje es un tejido noble. Sus orígenes se remontan a la época medieval europea, Italia, Francia y Reino Unido del siglo XVI. Consiste en un bordado fino sobre una malla traslúcida. Estos suelen tener motivos inspirados en la naturaleza como delicadas florecillas y hojas, aunque también los hay con líneas geométricas. Eran realizados enteramente a mano en sus principios, pero hoy en día su elaboración se ha industrializado. No obstante, eso no quita que el insumo sea la seda o el algodón. Pero también los hay sintéticos, cuya calidad no está a la altura ni de ningún vestido de novia con encaje con prestancia. Te encontrarás siempre con los chantilly de seda o guipur. La diferencia entre ambos es que el primero es más ligero mientras que el otro es grueso y apropiado para los estilos boho o retro.

Románticos y sensuales: puntos a favor de los encajes

Táhuano
Táhuano

Cual fuera el tipo de encaje, estos siempre se llevarán bien con el vestido de una novia. Puede ir como un detalle cuando es en guipur, sobre hombros o corset de un diseño en crepé y georgette. Pero también puede ser utilizado para elaborar todo el talle. Los diseñadores los prefieren para sus escotes palabra de honor o corazón. Estos juegan con su transparencia, añadiéndole un forro, siempre más estructurado. Algunas veces dejando a lo traslúcido hacer lo suyo en laterales o cintura. Los encajes son clave en los escotes ilusión, de las mangas francesas o largas. Del mismo modo, los enteramente confeccionados con este material son por lo general los diseños más románticos del repertorio nupcial. Si eres una novia bucólica que imagina arreglos florales para boda por doquiera, shabby chic o de decoración vintage de boda, sin duda lo amarás. Y es que, si hay una tela que proyecte delicadeza y romanticismo, es ésta.

Satén: un tejido que deslumbra

PassionLove Films
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El satén o satín es otro de los tejidos finos del repertorio de insumos de los vestidos elegantes o fiesta. Sus orígenes parecen estar en Asia, aunque otros señalan que fue en Europa. Lo cierto es que puede ser confeccionado de seda, algodón o polyester. Este último, de menor calidad. Consiste en un telar ligero y con movimiento con un brillo particular en uno de sus lados, que lo embellece. Es delicado y al mismo tiempo, sofisticado.

Glamour y movimiento: el aporte del satén a la alta costura bridal

​Katana Wedding
​Katana Wedding

Diversos diseñadores toman como insumo el satén por su buena caída y movimiento. Ideal para darle vida a sus faldas princesas o en A, como a sus talles o cuerpos drapeados. Su natural brillantez también lo convierte en uno de los materiales privilegiados de los vestidos de novia sencillos como los lenceros, puestos de moda en los últimos años.

Tanto el encaje como el satén serán por largo tiempo los telares de las novias, pues como hemos podido comprobar, ambos proyectan romance, delicadeza, elegancia y sensualidad. Ahora que los conoces de cerca podrás elegir aquel que combine mejor con tu matrimonio en el campo o playa. Con ese peinado de novia y estilo minimalista que esperas lograr el día más importante de tu vida.