Sí, ese mismo esmero que le pusiste a la búsqueda de tu vestido de novia deberás entregarle a la elección de tus accesorios y complementos. Pero muy en particular a tus joyas, pues una mala elección, podría llevarse abajo ese diseño que tanto te costó encontrar y ni qué decir de tu peinado de novia. Al ser una ocasión única en tu vida, de pronto, además, podrían cargar consigo un peso emocional al que no podrás renunciar. Como llevar las joyas de tu madre, abuela, madrina o un regalo especial de tu novio, por ejemplo. Es por ello que nada mejor que tener en claro de entrada lo que ‘sí va’ y lo que definitivamente no, para que elijas con inteligencia. Dejemos la confirmación de esas tarjetas de matrimonio elegantes para después y entreguémonos al maravilloso mundo de tus joyas.

1. Las joyas para una boda de día: primero lo primero

Existen diversos tipos de joyas y podrás utilizar una, dos, tres o todas dependiendo de cuán discretas sean o cuánto lo admita el vestido de novia con encaje que has elegido para pasar a ‘felizmente casada’. Empezaremos por los pendientes o aretes, las gargantillas, collares, brazaletes y relojes, las diademas o coronas y hasta los anillos. En segundo plano podríamos poner un cinturón o apliqué o broche.

Dos Fotógrafos
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2. Discretas y en armonía: los secretos de una buena elección

Discretas por encima de todo. Ese deberá ser tu lema, pero hay más. Cuando se habla de una joya discreta podemos referirnos a su tamaño, pero también al insumo del que están hechas. No será lo mismo las joyas para una novia de matrimonio en la playa que aquella que tendrá un enlace tipo cóctel al medio día. La primera podría decantarse por piedras, gemas de diversos colores mientras que la segunda por el oro o la plata o el platino y todas sus variantes. Si será de decoración vintage para boda, posiblemente podrías atreverte a por los tamaños más exagerados como las de estilo art deco, pero siempre con moderación.

3. Doradas o plata: la joya según tu color de piel y vestidos

Si tu vestido es blanco de gama fría, favorece la pedrería blanca y la plata o el platino. Aunque sin embargo, podrías romper esquemas también con joyas en oro rosado sorbe todo para pieles claras. Si en cambio tu vestidos será marfil o tonos cálidos entonces apuesta por el oro amarillo o las perlas, que elevan las pieles bronceadas y más morenas a otro nivel. Pero ojo, recuerda apostar por un solo color que deberá repetirse en aretes, collar y brazalete. Incluso en tiara. Si serán de tamaño considerable, es mejor que sean mate.

Kim Fotografía
Kim Fotografía

4. El escote de tu vestido es decisivo

Ahora que sabes que tus joyas tienen que tener armonía entre sí y que deberán ser discretas, a menos que tu estilo sea vintage, tienes que saber que hay otros factores que intervienen en su elección. Se trata del escote de tu vestido, el material del talle y el largo de tu cuello. Si tu vestido tiene pedrería en el talle lo mejor será conformarte con unos aretes pequeños y pegados del mismo tono o brillo, si se inclina por dorado deberás elegir oro o las perlas, por ejemplo. Los escotes cerrados exigen collares pequeños o más cortos. Si es halter y tu cuello es corto, es mejor olvidarte de una gargantilla pues visualmente lo acortará aún más y tendrás un talle menos estilizado. Si tu vestido será palabra de honor, asimétrico o con bastante respiro entonces si puedes arriesgar un poco.

5. Las joyas según tu estilo

Las joyas representan la personalidad de la novia por lo que si deseas que ellas hablen de ti, atrévete a más, pero siempre manteniendo armonía. De nada sirve apostar por todas las joyas, que hemos mencionado a la vez pues deslucirás maquillaje, vestido y peinado. No obstante si lo tuyo será un vestido de novia sencillo minimal podrías darle énfasis a tu zona de escote con joyas de gran tamaño y hasta color, si lo tuyo será desenfadado, boho chic o un matrimonio en el campo. Lo importante es que no olvides que se trata de tu gran día y hay que esmerarse.

ZOOMX Bodas
ZOOMX Bodas

Las joyas de la novia son parte clave de su outfit por lo que una vez elegido el modelo de vestido de novia, deberás ir buscando esos accesorios clave. Sobre todo cuando se trata de un matrimonio de día, que como hemos visto, sucumbe a la discreción, pero sin perder fineza. Encontrar ese equilibrio será una tarea nada fácil, pero recuerda siempre que las decisiones precipitadas podrían opacar no solo tu vestido sino tu bouquet de novia, peinado y hasta maquillaje.