Ronald Barrós

En el pasado las bodas civiles de discursos onerosos se llevaban a cabo por la mañana, en privado y muchas veces no se requería de un vestido de novia. Bastaba con un sastre y punto. Solo se les participaba al grueso de invitados un parte de matrimonio cuando había detrás de él, una gloriosa decoración de iglesia para boda, banquete y fiesta. Pero los tiempos cambian y hoy en día este tipo de enlaces son los más celebrados por lo que los novios están autorizados a dar rienda suelta a su creatividad. No obstante, si están realmente decididos a colocar su pincelada personal a esa fecha inolvidable de sus vidas deberán comenzar por replantear sus lecturas. Les contamos porqué y sobre todo, cómo.

¿Por qué personalizar las lecturas de su matrimonio civil?

Aunque cuenten con una decoración para matrimonio civil maravillosa, todos los enlaces civiles adolecerán de un riguroso protocolo lleno de discursos tediosos. A menos que los novios hagan algo para revertirlo. Algunas veces ni los propios contrayentes comprenden a ciencia cierta de qué trata. Ni qué decir de los invitados que bostezan de cuando en cuando. Se trata pues de la lectura del Código Civil, que sin ánimos de murmuraciones, carece de poesía y romance, pero no de vital importancia. Ante esa situación, son cada vez más las parejas que deciden preparar sus propios textos e incluirlos en un momento álgido.

Migamah Fotografía

Coordinación previa con el oficiante de su matrimonio

Así como ese soberbio vestido de novia civil que tienes en mente, las lecturas que han de preparar para su ceremonia no nacen de la improvisación, se preparan con tiempo. Ideal es coordinarlo previamente con el oficiante. ¿En qué parte del protocolo tendrán la libertad de intervenir los novios? y ¿por cuánto tiempo? Hasta qué punto pueden reemplazar un texto por otro, o no hacerlo. ¿Podrán participar en éstas sus invitados o no? Todo esto debe estar claro antes de sumergirse al mundo literario o poético.

Tipos de lecturas para un civil

A diferencia de una ceremonia por la iglesia, las lecturas que deberán preparar para su civil no tienen por qué tener connotación religiosa de ningún tipo, si es que por algún motivo, no lo desean. Son textos que pueden hablar de amor, promesas, declaración, fidelidad, compromiso, familia o unión. Deben tener un aire positivo y motivador. Si se trata de un matrimonio en la playa o un enlace más relajado o desenfadado vintage o hípster, hasta pueden colocarle la cuota cómica. Su redacción debe respetar su estilo, que no se les olvide.

Richard Maquito

Textos cortos y concisos

Si el talento con las letras no es lo suyo, como sí la creatividad puesta en la decoración vintage boda que se verá en los salones de la municipalidad, no se asusten, pues sus textos no tienen que ser extensas. Por último, ni propios. Eso sí, se requiere que sean cortos y concisos. Un poema, un cuento, la letra de una canción o un texto propio y pulido. Cortito pero profundo como este fragmento de “You’re Still The One” de Shania Twain.

Cuando te vi por primera vez, vi amor.
Y la primera vez que me tocaste, sentí amor.
Y después de todo este tiempo, aún eres la persona que amo.
Parece que lo logramos.
Mira qué lejos llegamos, mi amor.
Quizás tomamos el camino largo.
Sabíamos que llegaríamos allí algún día.
Decían: "Apuesto que nunca lo lograrán",
Pero sólo mira cómo sobrevivimos.
Aún estamos juntos, aún somos fuertes.
Aún eres la persona,
Aún eres la persona a la que corro,
La persona a la que pertenezco.
Aún eres la persona que quiero de por vida.

Tito Mariátegui

Sometan a prueba sus lecturas

Incluso las grandes figuras de las letras necesitan un editor o corrector de estilo, por lo tanto ustedes necesitarán someter a juicio esas hermosas líneas que prepararán con mucho amor. Ayuda bastante una lectura en voz alta. Si ésta llega a captar la atención de su receptor lo habrán logrado. Caso contrario, a replantearse el texto enseguida.

Recordar una anécdota durante sus primeros meses de noviazgo o un instante clave que solo ambos reconocen. Como cuando te sorprendió con el anillo de compromiso o fueron juntos a ese matrimonio en el campo y comenzaron a soñar con su propio gran día. La idea es restar formalidad a las lecturas de su ceremonia civil y añadirle la pincelada romántica que logre hacer suspirar a todos, comenzando por ustedes.